Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Campaña para la sensibilización y respeto al creativo publicitario

coglioneno_campaña_creativos

Cuántas veces oímos lamentarse a los profesionales del sector publicitario del escaso valor que se concede a la creatividad, de lo infravalorado y mal pagado que resulta un trabajo que a menudo puede generar enormes beneficios a marcas y empresas.
La creatividad es arte, genio y talento, la mayor expresión de inteligencia de la mente humana, pero al mismo tiempo es un activo cuyo valor resulta difícil de cuantificar.

El carácter persuasivo, divertido, lúdico, glamuroso y chic que rodea a la publicidad contribuye de alguna manera a la imagen frívola y superficial de los profesionales de un sector, por otra parte fundamental para el comercio y la dinamización de la economía.
Este y otros motivos como la crisis económica y la caída de la inversión publicitaria, han contribuido a extender entre algunos empresarios prácticas abusivas y la creencia de que la creatividad, un bien abstracto e inmaterial no tiene por qué pagarse.

Si además el creativo es joven y freelance ya estará acostumbrado a recibir como pago por sus trabajos frases como:
"Es una oportunidad para ti", "esta es una gran empresa y servirá para tu reputación personal", "puedes incluirlo en tu portfolio", "ponlo en tu curriculum", "se publicará en las redes sociales y tendrás impacto mediático", etc.
Al fin y al cabo, a los ojos de los profanos sin conocimientos y personas que nunca se han enfrentado a un papel en blanco, el proceso creativo es tan sólo una ocurrencia, un divertimento con el que el creativo publicitario disfruta.

Por supuesto que el gran público no tiene por qué saber que detrás de una campaña suele haber mucha investigación (sobre el mercado, el consumidor, la competencia, pretest), ni que el resultado final es trabajo de muchos profesionales durante semanas y meses.
Aunque a poco que se piense es fácil entender que un creativo no siempre disfruta con lo que hace. Promocionar un alimento cuyo sabor detestas o realizar un comercial del Real Madrid cuando sientes los colores del Barca, son trabajos que sólo pueden llevarse a cabo con una buena dosis de profesionalidad.

Estos ejemplos son solo una muestra de que el creativo necesita tener conocimientos sobre el producto (su ventaja comparativa, sus características, sus debilidades y fortalezas), el consumidor (las tendencias, modas, comportamiento, características demográficas, económicas, hábitos de consumo), el mercado (los competidores, el sector, las regulaciones), elementos necesarios sobre los que construir su mensaje, además de sus conocimientos profesionales (audiovisuales, diseño, comunicación comercial), según el caso.
 

La asociación de creativos italiana Zero ha creado la campaña para la sensibilización y respeto al creativo publicitario con una serie de vídeos en los que muestra estas típicas situaciones con una buena factura y su toque de humor. Mitad piratas, mitad cineastas, así se definen los creadores de esta agencia alternativa. Con el hashtag #coglioneNO, el mensaje que se envía en cada uno de los vídeos queda bastante claro: Soy joven, soy freelance, soy creativo pero #gilipollasNO.

Para creativos:

Para jóvenes:

Para freelance:

Ver también: 

Creativos, publicistas y otras víctimas de la Wikinomía

Compartir en Menéame

Compartir

Submit to DeliciousSubmit to DiggSubmit to FacebookSubmit to Google BookmarksSubmit to StumbleuponSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn
Joomla SEF URLs by Artio